jueves, 3 de diciembre de 2020

SEC2-MAT-03DIC

 

MATEMÁTICAS - SECUNDARIA 2

La probabilidad frecuencial de un evento

(JUE 03 DICIEMBRE)


ACTIVIDAD:

Juega con una moneda, lánzala 20 veces al aire y registra tus resultados en una tabla. Determina la probabilidad frecuencial de que caiga águila y sol en número fraccionario, decimal y porcentual.

 

Posteriormente repite el experimento otras veinte veces y determina también la probabilidad frecuencial de que caiga águila y sol en número fraccionario, decimal y porcentual para estos nuevos 20 lanzamientos en otra tabla.

 

Finalmente, compara las probabilidades frecuenciales que obtuviste en ambas tablas y concluye si los resultados variaron o no, y por qué sucede esto.


RESUMEN:

Para iniciar, analiza la siguiente situación.

 

Situación, lanzamiento moneda

 

Xóchitl y Benjamín juegan a los volados, cada uno elige una cara diferente al lanzar una moneda al aire: Xóchitl siempre elige “sol”, y Benjamín, “águila”. Se propusieron realizar 10 lanzamientos, y ganará quien obtenga el mayor número de águilas o soles.

 

Tras realizar los experimentos, obtuvieron los siguientes resultados:

 

Águila, águila, sol, águila, sol, sol, águila, águila, águila y sol.

 

¿Quién de ellos ganó?

 

Para asegurar quien gano, lo que puedes hacer es realizar el conteo de cuántas veces cayó sol y cuántas cayó águila, y concentrarlo en una tabla que te ayude a identificar el número de veces que se repitió cada cara de la moneda.

 

Los resultados obtenidos al lanzar 10 veces la moneda al aire fueron: 4 veces sol y 6 veces águila. Anota los resultados en una tabla de frecuencias; recuerda que la frecuencia es el número de veces que se repite un evento.

 

 

Como Benjamín eligió “águila”, esta vez le tocó ganar a él, puesto que seis de los 10 lanzamientos fueron águila.

 

¿Qué sucede si Xóchitl y Benjamín vuelven a jugar y realizan 10 lanzamientos más?

 

Observa que resultados se obtienen, al repetir el experimento:

 

Resultados:

 

Águila, sol, sol, águila, sol, sol, águila, sol, sol y águila.

 

En esta ocasión, al realizar el conteo, puedes darte cuenta de que cayeron 6 veces sol y 4 veces águila.

 

 

¿Quién ganó esta vez?

 

Esta vez ganó Xóchitl. Analiza por qué.

 

Xóchitl ganó porque sol cayó un mayor número de veces que águila. En este caso, la frecuencia con la que cayó sol es 6, de un total de 10 lanzamientos, que al dividirlos y multiplicarlos por 100, representan 60 por ciento del total de lanzamientos que realizaron.

 

 

Para profundizar en el tema de la probabilidad frecuencial, analiza otra situación donde se realiza el lanzamiento de un dado.

 

Situación, lanzamiento dado

 

Marta, Pedro, Norma, Juan, Mónica y Arturo deciden jugar con un dado, cada uno debe elegir una cara. Alguien lo lanza y, sin importar quien sea, ganará aquella persona cuya elección caiga mayor número de veces.  

 

Marta eligió el 5; Pedro, el 3; Norma, el 1; Juan, el 6; Mónica, el 4, y a Arturo le quedó el 2.

 

Deciden realizar 20 lanzamientos y los resultados obtenidos son:

 

5, 3, 6, 2, 6, 2, 3, 6, 4, 3, 5, 6, 2, 5, 1, 4, 5, 3, 1 y 3.

 

¿Quién de ellos ganó?

 

Para que podamos responder, cuenta el número de veces que ha caído cada uno de los números y organiza la información para que puedas compararla.

 

Haz el conteo y concentra los resultados en una tabla.

 

 

Ya con la tabla completa, puedes determinar quién ganó y quiénes quedaron empatados.

 

De acuerdo con la tabla, se puede distinguir que la cara que cayó un mayor número de veces es la del número 3, es decir, la que cayó con mayor frecuencia. Esto indica que ganó Pedro, ya que él eligió esta cara.

 

Entonces, ¿quiénes quedaron empatados, aunque no ganaron?

 

Marta y Juan empataron porque el número que eligieron cayó cuatro veces.

 

También quedaron empatadas Norma y Mónica porque el número que eligieron cayó dos veces.

 

Probablemente te diste cuenta de que existen algunas particularidades en los resultados obtenidos al lanzar el dado 20 veces. Ahora, vas a analizarlas a detalle. Para ello, es conveniente analizar cada uno de los casos que se presentaron en el experimento.

 

Número 1:

 

El número de veces que cayó la cara con el número 1 fueron 2 de un total de 20 lanzamientos. Entonces, la relación con la que cayó la cara con el número 1 fue 2 de 20 o 2 entre veinte, que simplificado da un décimo, y expresado en porcentaje, se obtiene el 10 por ciento.

 

 

Esto quiere decir que 10 por ciento de los lanzamientos cayó la cara con el número 1.

 

Ahora analiza: ¿cuántas veces cayó el número 2?

 

Número 2:

 

El número 2 tiene una frecuencia de 3, de un total de 20 lanzamientos. Por ello, la relación con la que cayó el número 2 es 3 entre 20, es decir, quince décimos, que representa 15 por ciento.

 

 

De la misma forma puedes obtener cuáles son estas relaciones para las caras con los números 3, 4, 5 y 6.

 

Si obtienes la relación de cada cara tienes que:

 

El número 3 tiene una relación de 5 de veinte, es decir, un cuarto o 25 centésimos, lo que representa 25 por ciento.

 

El número 4 tiene una razón de 2 de 20 o un décimo, lo que representa 10 por ciento.

 

El número 5, al igual que el número 6, cayeron 4 veces cada uno de un total de 20; esto indica una razón de 4 de veinte, lo que es igual a un quinto, equivalente a dos décimos, lo que representa 20 por ciento de cada uno de ellos.

 

Al comparar la relación porcentual de los resultados obtenidos al lanzar un dado 20 veces, tienes los siguientes datos:

 

 

Como pudiste darte cuenta, determinar la relación porcentual representa el número de veces que se repitió cada cara de un total de lanzamientos, en su forma porcentual.

 

A esta relación se le denomina probabilidad experimental o frecuencial.

 

Analiza la definición que se presenta a continuación:

 

Se le llama probabilidad experimental o frecuencial a la relación que hay entre la frecuencia, que es el número de eventos favorables en el experimento, con el número total de lanzamientos o intentos.

 

 

Para calcular la probabilidad frecuencial, es necesario que los experimentos se realicen.

 

En las situaciones que has analizado hasta este momento, has obtenido la probabilidad frecuencial o experimental porque los experimentos fueron realizados, primero, al lanzar la moneda 10 veces y analizar los resultados obtenidos; después, en el caso del dado, éste fue lanzado 20 veces.

 

También identificaste que la probabilidad frecuencial la puedes expresar como un número fraccionario o en su forma porcentual.

 

Ahora, analiza otros ejemplos en los que puede ser de utilidad obtener la probabilidad frecuencial.

 

Presta atención a la siguiente situación.

 

Situación, suma de dados

 

Valeria y Yan Carlo lanzaron 50 veces dos dados y registraron la suma de sus puntos en la siguiente tabla.

 

 

¿Cuál es la probabilidad frecuencial de que, al lanzar dos dados, su suma sea de 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11 y 12 para Valeria y Yan Carlo?

 

Para determinar las probabilidades frecuenciales, sólo tienes que relacionar el número de veces que ocurre cierta suma con el total de intentos. Es decir, la frecuencia entre el número total de veces que se lanzaron los dados.

 

Referente a este problema, para determinar la probabilidad frecuencial de que la suma sea de 2, divide 3, que es la frecuencia, entre 50, que fue el total de lanzamientos. Esto es: 3 de 50 igual a 0.06, que representa 6 por ciento del total de lanzamientos.

 

Ahora obtén la probabilidad frecuencial de que la suma sea de 3, esto es: 6 entre 50 igual a 0.12, que representa 12 por ciento.

 

Ahora determina la probabilidad frecuencial de que la suma sea de 4, esto es, el número de eventos favorables, que es 5, de un total de 50 lanzamientos, es decir, 5 entre 50 es equivalente a un décimo, que representa 10 por ciento del total de los lanzamientos.

 

Realiza el mismo procedimiento para los otros números. Te quedará una tabla como la siguiente:

 

 

Una vez completada la tabla, en las probabilidades frecuenciales para los eventos, puedes darte cuenta de que el evento de que la suma sea de 8 y de 9 puntos tiene la misma probabilidad frecuencial que el evento de que la suma sea de 4. Esto implica que cada uno de ellos tiene 10 por ciento de probabilidad frecuencial.

 

Con base en los resultados obtenidos, ¿cuál suma elegirías si estuvieras jugando?

 

La suma de los puntos que sea de 6, ya que tiene mayor probabilidad frecuencial de acuerdo con los resultados de Valeria y Yan Carlo. Pero esto no quiere decir que, si se repiten los lanzamientos, los resultados sean iguales a los que se obtuvieron en la primera serie de lanzamientos. Posiblemente se obtendrán resultados parecidos.

 

Recapitulando, has analizado que la probabilidad frecuencial o experimental “Pf” de que ocurra el evento “e” en un experimento aleatorio es la relación del número de veces que ocurre un evento entre el número total de intentos. Es decir:

 

 

Analiza otros ejemplos en los que se utiliza la probabilidad frecuencial.

 

Situación, ruleta

 

Aída y Bruno juegan a la ruleta mostrada en la siguiente figura. Cada uno de ellos realiza 50 giros y registran el color que queda señalado por la flecha. Los resultados obtenidos se muestran en la siguiente tabla.

 

¿Cuál es la probabilidad frecuencial de que al girar la ruleta quede señalado por la flecha cada uno de los colores?

 

Para resolver la situación anterior, sólo debes dividir la frecuencia para cada color entre el número total de giros realizados.

 

 

Para obtener la probabilidad frecuencial de que al girar la ruleta de Aída y Bruno quede señalado el color azul, divide el número de veces que quedó señalado el color azul entre el número total de giros; esto es: 22 de 100 u 11 de 50, o 0.22, que representa 22 por ciento del total de giros realizados.

 

La probabilidad frecuencial de que quede señalado el color verde es 18 de 100, es decir, 0.18, que representa 18 por ciento del total de los giros que realizaron Aída y Bruno.

 

Asimismo, para determinar la probabilidad frecuencial de que quede señalado el color rosa al girar la ruleta de Aída y Bruno es de 23 de 100 o 0.23, que representa 23 por ciento del total de los giros que realizaron.

 

De la misma forma, para obtener la probabilidad frecuencial de que quede señalado el color amarillo, se divide la frecuencia 17 entre el total de giros, que son 100; esto es, 0.17, que representa 17 por ciento del total de giros realizados por Aída y Bruno.

 

Finalmente, para obtener la probabilidad frecuencial del color naranja es: 20 veces que quedó señalado el color naranja entre el número total de giros, que fueron 100. Esto es, 20 de 100 o lo que es igual a 0.2, que representa 20 por ciento del total de giros realizados por Aída y Bruno.

 

 

Al concentrar las probabilidades frecuenciales en una tabla, puedes compararlas.

 

 

Ahora, reflexiona en lo siguiente:

 

Si estuvieras jugando con Aída y Bruno, ¿qué color de la ruleta elegirías?, ¿y por qué?

 

El color que quedó señalado el mayor número de veces fue el rosa, por ello, si estuvieras jugando con Aída y Bruno, es el color que tiene mayor probabilidad frecuencial. Sin embargo, hay que considerar que también pueden quedar señalados cualquiera de los otros cuatro colores restantes.

 

Para fortalecer los conocimientos, analiza una situación más en la que apliques la probabilidad frecuencial.

 

Situación, pelotas

 

Dalila y Alfonso tienen una caja o urna que contiene 4 pelotas blancas, 4 azules, 4 rojas y 4 amarillas. Dalila y Alfonso sacan una pelota sin verla previamente y registran el color de la pelota, después regresan la pelota y vuelven a realizar la acción. Y así sucesivamente hasta realizar 200 extracciones.

 

El registro de Dalila y Alfonso está concentrado en la siguiente tabla de frecuencias.

 

¿Cuál es la probabilidad frecuencial de que, al realizar una extracción, se obtenga una pelota de cada uno de los colores?

 

 

Comienza por responder: ¿cuál es la probabilidad frecuencial de que, al realizar una extracción, de acuerdo con los resultados de Dalila y Alfonso, se obtenga una pelota blanca?

 

Para obtener la probabilidad frecuencial de extraer una pelota blanca de la urna, tienes que el número de veces que se extrajo una pelota blanca fue de 48, de un total de 200 extracciones. Entonces, la probabilidad frecuencial se obtiene al dividir el número de eventos favorables, que son 48, entre el número total de extracciones, que son 200. Esto equivale a 24 de 100 o 0.24, que representa 24 por ciento del total de las extracciones.

 

De la misma forma, para determinar la probabilidad frecuencial de extraer una pelota azul de la urna, tienes que el número de veces que se extrajo una pelota azul fue de 56, de un total de 200 extracciones. Entonces, la probabilidad frecuencial se obtiene dividendo el número de eventos favorables, que son 56, entre el número total de extracciones, que fueron 200. Esto equivale a 28 de 100 o 0.28, que representa 28 por ciento del total de las extracciones.

 

Asimismo, para obtener la probabilidad frecuencial de extraer una pelota roja de la urna, tienes que el número de veces que se extrajo una pelota roja fue de 52, de un total de 200 extracciones. Por lo tanto, la probabilidad frecuencial se determina dividiendo el número de eventos favorables, que son 52, entre el número total de extracciones, que fueron 200. Esto equivale a 26 de 100 o 0.26, que representa 26 por ciento del total de las extracciones.

 

Finalmente, para determinar la probabilidad frecuencial de extraer una pelota amarilla de la urna, tienes que el número de veces que se extrajo una pelota amarilla fue de 44, de un total de 200 extracciones. Una vez más, la probabilidad frecuencial se determina dividiendo el número de eventos favorables, que fueron 44, entre el número total de extracciones, que fueron 200. Esto equivale a 22 de 100, es decir, 0.22, lo que representa 22 por ciento del total de las extracciones.

 

 

Ahora puedes concentrar las probabilidades frecuenciales en una tabla y compararlas.

 

 

De acuerdo con los resultados de la tabla, si jugaras con Dalila y Alfonso a extraer pelotas de la urna, ¿cuál color de pelota no escogerías?, ¿y por qué?

 

Es necesario tomar en cuenta que, aunque la probabilidad frecuencial de extraer una pelota amarilla es la menor de todas, existe la posibilidad de que no suceda lo mismo en un nuevo intento.

 

Has concluido la sesión. Recuerda que este es un material de apoyo y puedes consultar otras fuentes para complementar lo que aprendas aquí.

SEC2-CIE-03DIC

 

CIENCIAS - SECUNDARIA 2

Espectro electromagnético

(JUE 03 DICIEMBRE)


ACTIVIDAD:

Realiza una lista de cinco aparatos que utilices en casa, que emitan o utilicen ondas electromagnéticas para funcionar. Después, clasifica esos aparatos de acuerdo con la frecuencia que generen o usen.

RESUMEN:

Reflexiona en lo siguiente:

 

¿Has escuchado hablar del espectro electromagnético?

 

El espectro electromagnético es muy importante en nuestra vida. Se puede decir que todo el tiempo se realizan diferentes actividades donde podrías utilizarlo, como usar un teléfono celular, ver la televisión, escuchar el radio, calentar la comida en un microondas, entre otras.

 

Las ondas electromagnéticas fueron deducidas de forma matemática por el físico escocés James Clerk Maxwell, en la segunda mitad del siglo XIX. Su nombre se debe a que son campos eléctricos y magnéticos que oscilan y pueden viajar en el vacío.

 

Maxwell calculó la magnitud de la velocidad de propagación de las ondas electromagnéticas en el vacío. Encontró que estas viajan a una velocidad de 300 mil kilómetros por segundo, que es igual al valor de la velocidad de la luz. Esto permitió proponer que la luz estaba formada por ondas electromagnéticas, las cuales se podían propagar en el vacío.

 

Esta es una característica que diferencia a las ondas electromagnéticas, de las mecánicas. Por ejemplo, las ondas sonoras o sísmicas son ondas mecánicas, y requieren de un medio para propagarse.

 

La velocidad de las ondas electromagnéticas es mayor a cualquier onda mecánica. Por ejemplo, el sonido viaja a 343 metros por segundo en el aire. Es decir que, si una onda sonora compitiera contra una onda electromagnética y se midiera la distancia que avanzan en un segundo, la onda de sonido avanzaría 343 metros, mientas que la onda electromagnética, en el mismo avanzaría una distancia de 300 millones de metros.

 

 

Es por eso que cuando cae un rayo, primero se observa el relámpago y poco después se escucha el trueno. Porque la velocidad de la luz es mucho mayor que la del sonido.

 

Al conjunto de los distintos tipos de ondas electromagnéticas, se le conoce con el nombre de espectro electromagnético. Por lo tanto, existen varios tipos de ondas electromagnéticas, pero ¿qué es lo que las hace diferentes?

 

Para responder esta pregunta debes recordar los parámetros que caracterizan a las ondas. Independientemente de si sea una onda mecánica o electromagnética, longitudinal o transversal. Las ondas poseen una dirección de propagación, amplitud, longitud de onda, frecuencia y periodo.

 

La dirección de propagación es hacia donde se mueve la onda. Mientras que, la amplitud de la onda es la distancia que se mide de la línea de equilibrio al punto más alto o más bajo.

 

Estos puntos reciben nombres específicos. El más alto se llama cresta, mientras que al más bajo se le conoce como valle. Entonces, la distancia de la línea de equilibrio a una cresta o a un valle es la amplitud de la onda.

 

La longitud de onda es la distancia que existe entre dos crestas o dos valles. Tanto la amplitud como la longitud de onda se miden en metros.

 

 

Mientras que, la frecuencia es la cantidad de ciclos que completa una onda en un segundo, y se mide en Hertz. Por ejemplo, si se tiene una onda con una frecuencia de 300 Hertz, eso quiere decir que la onda realiza 300 ciclos completos en un segundo.

 

Por otro lado, el periodo es el tiempo que una onda se tarda en completar un solo ciclo. Al ser una medida de tiempo, se mide en segundos.

 

¿En qué se diferencian las ondas del espectro electromagnético?

 

Lo que hace diferentes a las ondas que componen el espectro electromagnético es su longitud de onda. Eso quiere decir que la distancia entre sus crestas o valles es diferente para cada tipo.

 

Al cambiar su longitud de onda, también se modifica su frecuencia, como todas estas ondas viajan a la velocidad de la luz, si se aumenta o disminuye su longitud de onda, también lo hará la frecuencia de forma inversamente proporcional.

 

Eso quiere decir que, si aumenta la longitud de onda, la frecuencia disminuye. Pero si, al contrario, la longitud de onda se hace menor, la frecuencia incrementará su valor.

 

A continuación, observa el siguiente audiovisual que habla sobre el espectro electromagnético.

 

  1. Ondas electromagnéticas.

https://www.youtube.com/watch?v=kULLeGOQOyo

 

Existen muchos tipos de radiación electromagnética. El ser humano sólo es capaz de percibir a través de sus ojos una pequeña porción del espectro electromagnético. Esta parte recibe el nombre de luz visible, y sus longitudes de onda van desde los 380 a los 760 nanómetros.

 

Un nanómetro es la mil millonésima parte de un metro, o el resultado de dividir un milímetro en mil partes.

 

¿Cómo se dieron cuenta de que existían otros tipos de radiación electromagnética, si los seres humanos no somos capaces de ver todas las longitudes de onda?

 

El primer descubrimiento de radiación electromagnética distinta a la visible fue en el año 1800, cuando William Herschel descubrió la radiación infrarroja. Herschel hizo pasar un haz de luz blanca a través de un prisma para descomponerla en sus colores constituyentes, y colocó un termómetro para medir la temperatura de cada uno de los colores. Colocó también un termómetro antes del color rojo, donde, no se veía ningún color. Se dio cuenta que este último termómetro era el que registraba el mayor incremento en la temperatura. Esta radiación recibe el nombre de rayos infra rojos, porque están antes del color rojo. Y actualmente sabemos que esta radiación es emitida por cualquier cuerpo cuya temperatura sea mayor al cero Kelvin.

 

Esto significa, que nuestro cuerpo también emite radiación infrarroja, ya que nuestra temperatura es claramente mayor al cero absoluto. De hecho, los termómetros digitales que actualmente se utilizan para medir la temperatura sin tener que tocar el cuerpo de una persona, miden la cantidad de radiación infrarroja que emana del cuerpo.

 

Los termómetros no emiten ningún tipo de radiación que pueda ser dañina, ésa es una creencia infundada. De hecho, debes consultar siempre las indicaciones del fabricante. Si el manual dice que la temperatura se debe medir en la frente, se tiene seguir esa indicación. Ya que tomarla en cualquier otra parte del cuerpo puede arrojar un valor erróneo.

 

Otro descubrimiento importante sobre el espectro electromagnético ocurrió en 1895, cuando Wilhelm Röntgen detectó un nuevo tipo de radiación emitida durante un experimento, con un tubo de vacío sometido a un alto voltaje. Röntgen llamó a esta radiación rayos X, porque desconocía su naturaleza.

 

La primera radiografía de la historia fue la de la mano del propio Röntgen, mientras usaba un anillo de plomo.

 

Una de las últimas partes del espectro electromagnético, se completó con el descubrimiento de los rayos gamma, en 1900 por Paul Villard, mientras investigaba la radiación de sales de radio. Sin embargo, no pudo explicar correctamente la naturaleza de esta radiación.

 

Fue hasta 1910 que el físico británico William Henry Bragg demostró que los rayos gamma son radiación electromagnética.

 

No obstante, existe una radiación electromagnética con una frecuencia más alta que la de los rayos gamma, que recibe el nombre de rayos cósmicos. Ésta es la radiación con mayor frecuencia y menor longitud de onda que los científicos han encontrado. Las investigaciones para conocer su naturaleza datan del año 1912, donde ayudado de un globo aerostático, el físico austriaco Víctor Hess pudo detectar esta radiación procedente del espacio.

 

En el año 1932, el físico estadounidense Robert Andrews Millikan, los denominó con el nombre que actualmente se conoce, es decir, rayos cósmicos. Debido a su origen. Sin embargo, aunque hay muchas teorías sobre cómo se producen aún no hay una que se haya podido demostrar como verdadera.

 

Gracias a estos hallazgos, podemos comunicarnos más fácilmente, y también aprendemos un poco más sobre nuestro mundo.

 

El espectro electromagnético es un intervalo continuo de “ondas”, que van desde las ondas de radio hasta los rayos cósmicos, pero que difieren en su frecuencia, su longitud y en su energía.

 

 

En la primera parte del espectro, se tiene a las ondas de radio. Éstas son las de menor frecuencia y mayor longitud de onda.

 

Las frecuencias y las longitudes de onda pueden ser números extremadamente pequeños o grandes, y por eso se utiliza la notación científica para escribirlos. Por ejemplo, las frecuencias de las ondas de radio son menores a 10 a la 8 Hertz.

 

En la siguiente imagen podrás observar cómo se escriben algunos otros números en notación científica y los prefijos que reciben. Por ejemplo 10 a la 3, es un uno acompañado por tres ceros, es decir, representa al número mil, y recibe el prefijo kilo. Presta atención.

 

 

Las ondas de radio son las de más baja frecuencia y mayor longitud de onda. Pueden llegar a tener longitudes de miles de metros por ciclo.

 

Las estaciones de radio de AM, conocidas también como de amplitud modulada, tienen frecuencias bajas y débiles. Que comprenden el intervalo entre los 530 y los 1600 Kilo Hertz. Es decir que oscilan entre 530 mil y un millón seiscientos mil veces por segundo. Por ejemplo, cuando dicen estas en el 710 del cuadrante, significa que la frecuencia de la onda que transfiere la información de esa estación es de 710 Kilo Hertz.

 

Mientras que las estaciones de radio FM que significa que son ondas de frecuencia modulada, tienen un rango de frecuencias mucho mayor, que están entre los 88 y 108 mega Hertz. Es decir, oscilan entre 88 y 108 millones de veces por segundo.

 

Las ondas electromagnéticas de la banda, de las ondas de radio, son las que más se utilizan para las telecomunicaciones.

 

Son tan utilizadas que tienen su propia clasificación dentro de ese grupo. Por ejemplo, las antenas de televisión pueden captar señales conocidas como VHF, que significa muy alta frecuencia, por sus siglas en inglés. Las frecuencias de esta banda van desde los 30 hasta los 300 mega Hertz, y tienen una longitud de onda entre diez y un metro. Estas ondas propagan la señal de canales locales, que cada estado tiene.

 

Otro tipo de señal que pueden captar las antenas de televisión, son las llamadas UHF, que significa ultra alta frecuencia, por sus siglas en inglés. Estas ondas tienen una frecuencia que varía entre los 300 mega Hertz a los 3 Giga Hertz, y tienen unas longitudes de onda que varían entre uno y cien metros.

 

Lo mismo pasa con la telefonía móvil, que usa las mismas frecuencias que la televisión, la UHF y la VHF.

 

Pero se debe especificar que las ondas UHF, ya son microondas, corresponden a la siguiente banda dentro del espectro electromagnético.

 

La frecuencia de las ondas electromagnéticas que emiten los hornos de microondas es de aproximadamente 2.45 Giga Hertz, está dentro del intervalo de las ondas UHF, que como se había dicho, son microondas.

 

La radiación infrarroja está comprendida en las frecuencias que van de los 300 Giga Hertz y los 400 Tera Hertz, quiere decir que en un segundo completa 400 billones de ciclos. Todos los cuerpos con temperatura mayor al cero absoluto emiten radiación infrarroja. Estas ondas son las que permiten que se transfiera el calor por radiación. Del sol llega mucha radiación infrarroja, que es la que proporciona calor. Pero también la usan en los hornos convencionales y en los mandos a distancia o control remoto. Otra utilidad es en el tratamiento de padecimientos físicos, donde sea necesario aplicar calor.

 

Después de la radiación infrarroja, sigue el espectro de la luz visible. Éste está compuesto por ondas electromagnéticas cuya frecuencia está dentro del intervalo entre los 400 y los 800 Tera Hertz. Entre estos rangos de frecuencias se encuentran todos los colores que pueden detectar los ojos de los humanos.

 

Después sigue la radiación ultravioleta, que ya no se puede ver, y su rango de frecuencias se encuentra comprendido entre los 800 y los 30 mil Tera Hertz. Muchos seres vivos, incluyéndonos, requerimos de luz ultravioleta para generar algunas sustancias necesarias para nuestro organismo. Pero la exposición prolongada puede ocasionarnos serias quemaduras o hasta cáncer de piel. Es por eso que se utiliza bloqueador solar para protegernos.

 

 

Todas las ondas electromagnéticas que se han comentado hasta este punto se clasifican como radiación no ionizante.

 

¿Qué significa que sea una radiación no ionizante?

 

Quiere decir que este tipo de radiación no tiene la suficiente energía como para ionizar el medio por el que se propaga. Por ejemplo, una sustancia está ionizada cuando se les han extraído algunos electrones a sus átomos.

 

La radiación ionizante tiene la suficiente energía como para arrancar electrones a los átomos de los materiales con los que entra en contacto. La primera radiación ionizante que sigue en el espectro electromagnético son los rayos X, que tienen frecuencias comprendidas entre los 10 a la 16 y los 10 a la 18 Hertz. Estos se usan en las radiografías y en las tomografías.

 

Después se encuentran los rayos gamma, que son altamente energéticos, sus frecuencias son mayores a los 10 a la 18 Hertz. Eso quiere decir que es un uno con 18 ceros. Serían un trillón de ciclos por segundo.

 

Los rayos gamma son altamente energéticos, generalmente son producidos por elementos radioactivos. Pueden atravesar cosas que, por ejemplo, los rayos X no pueden. También se utilizan en la medicina para realizar gammagrafías y en algunos tratamientos contra el cáncer.

 

Finalmente, están los rayos cósmicos que tienen frecuencias mayores a 30 mil trillones de Hertz. Son altamente energéticos, pero por suerte el campo magnético de la tierra permite que muy pocos lleguen a la atmósfera.

Si se recibieran de forma directa en el espacio, estos serían mortales en muy poco tiempo.

 

Una exposición prolongada a cualquier radiación ionizante puede afectar el funcionamiento de nuestros órganos y tejidos. Por lo que debemos tratar de exponernos a ella lo menos posible.

 

Has concluido la sesión. No olvides consultar tu libro de texto para profundizar más en el tema y resolver tus dudas. También puedes consultar otras fuentes de información, como páginas de internet confiables u otros libros especializados.

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